Inicio Management Claves para saber más de mí y de mis clientes

Claves para saber más de mí y de mis clientes

Es clave para nuestro negocio tener un buen autoconocimiento de nosotros mismos y aprovecharlo para lidiar con los momentos de estrés o de cualquier dificultad que nos sobrevenga en el día a día.

Saber nuestros puntos fuertes y débiles nos da una información valiosa de como canalizar mejor nuestro día a día, y afrontar mejor las dificultades. Desde la psicología, existen numerosas vías para llegar a un mejor autoconocimiento, desde las pruebas de personalidad, los test psicotécnicos, o cualquier proceso psicológico individual o grupal en el que podamos participar.

Partiendo de un punto de vista práctico y con un enfoque positivo, no nos interesa centrarnos en conocernos bien, para así podernos adaptar a las necesidades de nuestros socios, y saber qué estrategia es la más adecuada con los distintos tipos de clientes que tenemos; no podemos tratarlos a todos igual, ya que sus formas de comunicar, sentir y vivir funcionan diferente.

Teoría de los Insights

La forma de autoconocimiento que os comento está basada en 4 colores. También llamada Teoría de los Insights, proviene de diversos estudios americanos recientes, aunque su origen está en el psicoanálisis del siglo pasado, y en diversos autores escoceses más contemporáneos. Es muy popular también en nuestro país como forma para conocernos, y por tanto, salir airosos de nuestra rutina, especialmente en el entorno laboral, que es donde más dificultades podemos encontrar, sea con nuestros socios o con los mismos compañeros.

Según esta Teoría, los ejes de nuestros rasgos están basados en 4 polos: introversión / extroversión, y racional / emotivo. Esta faceta personal la descubriremos mediante unas preguntas iniciales y algunas pruebas prácticas que nos permiten definirnos mejor y ubicarnos en cada polo. Igualmente, todos sabemos cuál es nuestro patrón de relación y comunicación, y si no, aquí os doy algunas pistas para que os podáis definir mejor.

Para resumir, podemos decir que todos tenemos 2 polos de personalidad extrovertido o introvertido, y esto unido a ser racional o emotivo. No somos 100% puros en el sentido de nuestra forma de ser, pero sí que nos decantamos siempre por alguno de estos polos, y eso significa que nuestra forma de ser, y por tanto de relacionarnos, estará determinada por estos 4 factores.

¿Por qué nos interesa saber en qué cuadrante estoy?

Por qué nuestro rol laboral y trato con mi cliente será diferente si soy más introvertido o extrovertido, y si me dejo llevar más por las emociones, o, al contrario, soy una persona muy racional. A la vez, conociéndome mejor a mí mismo, podré ver cuáles son mis puntos débiles, y reconocerlos rápidamente en cualquier situación.

Aplicar este estilo de conocimiento personal implica potenciar nuestro lado más positivo, y no estigmatizarnos con lo más negativo de nosotros. Es una forma de construir sobre nuestra personalidad, y aplicar la parte práctica de qué hacer cuando algo nos supera, practicando estrategias alternativas.

El eje horizontal distingue a los más racionales (azul y rojo), de los emocionales (verde y amarillo). El eje vertical pone de un lado los más introvertidos (azul y verde), y en el otro lado los extrovertidos (rojo y amarillo).

¿Cómo se supone que se define a cada color?

En función de los ejes que hemos comentado, daremos características a cada perfil. Viendo el cuadrante seguro que rápidamente nos podemos ubicar en alguno. ¿Pero cuál es la finalidad de todo ello? No se trata de que nos etiquetemos y miremos nuestro estilo de personalidad una y otra vez.

La idea es saber de qué pie cojeamos y poder adaptarnos a situaciones más difíciles partiendo de los rasgos que no son nuestro mejor lado. Una vez tengamos esto interiorizado, nuestra relación con nuestros compañeros, y como no, con nuestros clientes, dará otro aire.

Sabremos nuestros puntos débiles, pero también podremos adivinar fácilmente cómo es la persona que tenemos enfrente, y adaptarnos mejor a sus necesidades. Sabremos que es lo que le molesta, cómo le gusta que le digan las cosas, qué le hace estar de mal humor, y al contrario, qué estrategia provoca que esté más receptivo y abierto a todo lo que le pueda decir.

Características de la personalidad según los 4 colores

Automatizar estos patrones nos ayuda a ser excelentes en nuestras relaciones personales, y eso nos interesa sobre todo en nuestro centro. De nada sirve tener la mejor tecnología y las técnicas más innovadoras si luego nuestros socios se quejan de que no les hemos informado de una avería en una máquina, o que la clase de la mañana se ha anulado. Ser mejores comunicadores nos ayuda a retener a nuestros socios, y que estos estén más contentos, ya que percibirán que les escuchamos y estamos alerta a sus necesidades.

Y todo por saber cuál es su patrón de conducta, y por tanto, de comunicación con los demás. Saber qué gusta al otro y que no, nos puede ayudar a ahorrarnos muchos malentendidos e insatisfacciones con nuestros clientes, y usar diferentes estrategias, que una vez las conozcamos, actuaremos de forma inconsciente y nos saldrán solas, como un repertorio más de nuestra forma de comunicarnos.

Cómo actuar con cada tipo de personalidad

Como hemos dicho, ninguno de nosotros pertenece a un patrón puro de ser rojo, verde, amarillo, o azul, pero sí tendencias espontáneas de actuar, y eso es lo que nos ayudará a definir mejor quien tenemos delante, y que nos está pidiendo, porque también nuestros clientes nos piden de forma implícita un tipo de trato, respuesta, o método. Pues aquí tenemos una de las claves para conseguirlo, y marcar la diferencia, dando un valor personal importante. Si vamos un poco perdidos, preguntemos a nuestras personas más cercanas qué color creen que somos, y luego reflexionemos si coincide o no con nuestra percepción.

Escribe un comentario