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Coaching aplicado al fitness

Un equipo unido y con los mismos objetivos ayuda al buen rendimiento de un centro, y eso repercute en la satisfacción de los clientes. Porque la imagen que se lleve uno de la instalación deportiva depende también de la actitud y las habilidades sociales del personal.

Por: Marta Foix, Psicóloga y Formadora en Cátedra Coaching.

Habilidades coach aplicadas al fitness.

Para que esas “habilidades coach” estén presentes en cualquier tipo de comunicación con el cliente, te planteamos algunas claves que te ayudarán a tener un día a día a pleno rendimiento.

Comunicación adecuada, interna y externa

Para que se noten los resultados hacia nuestro socio, primero hemos de cohesionarnos como equipo, y eso implica tener una comunicación clara y continua con nuestros compañeros; conocer los éxitos, las incidencias, los problemas ocurridos con algún socio…Todo por obvio que parezca es importante para gestionar nuestro centro de la mejor manera posible, y nos ayudará a evitar malentendidos entre nosotros, y luego con nuestros socios. Recordad que la información es poder, y si nuestros clientes nos ven cohesionados y que compartimos toda la información, nos dará fuerza y solidez.

Anticipación y proactividad

Gracias a una buena comunicación con nuestros compañeros, podemos anticiparnos a los problemas o situaciones que sabemos que pueden ocurrir. Si algo caracteriza a un equipo profesional es la alta capacidad de reacción, que sólo se logra con un buen conocimiento de todo lo que ocurre en nuestro centro y con nuestros clientes. El cliente agradecerá que podamos anticiparnos a sus quejas, le pongamos remedio antes de que sea demasiado tarde y de esta manera no lo perdamos como cliente.

Ser proactivos disminuye la intensidad de cualquier incidencia, y nos hace más profesionales como equipo. No podremos prever siempre todos los problemas, pero sí adelantarnos con una actitud positiva y solucionadora. Así tendremos muchas más armas para conversar a nuestro cliente, y que se quede satisfecho con la solución que le proponemos.

Escucha activa y empatía

Muchas de las bajas y quejas que nos podemos encontrar en los centros deportivos están relacionados con estas 2 habilidades, o, mejor dicho, con la falta de ellas. Escuchar de forma activa a nuestro cliente implica sacar la información que necesitamos para darle la mejor respuesta y solución, no es escuchar por escuchar, sino buscar un objetivo a esa conversación. Nosotros, como profesionales, tenemos que llevar la conversación a nuestro terreno, haciendo preguntas adecuadas, “preguntas coach”, para ver donde podemos ayudar a nuestro cliente, y a la vez logrando la máxima información de lo que le preocupa, para acabar dando la mejor solución.

Unido a esto tenemos la empatía, esa habilidad de ponernos en el lugar de nuestro cliente cuando nos pregunta sobre sus inquietudes, y de todo aquello que le gustaría tener en su centro deportivo. Es el momento de comunicarle que le comprendemos, nos ponemos en su lugar, y por ese motivo haremos todo lo posible para darle una solución y satisfacerlo. No hay nada peor para nuestro socio que ver en nosotros una actitud pasiva, de no escucha, y de que nos importa poco sus sugerencias. Todo el equipo de profesionales debemos tener esas capacidades de entender al otro para avanzar. Y eso vale tanto para nuestros clientes externos como para nuestros compañeros.

Optimismo y actitud positiva

Aunque ésta parezca una habilidad básica que tenemos todos, y que es de sentido común, no es la primera vez que los clientes se quejan de que esa recepcionista o ese monitor no son todo lo agradables y simpáticos que cabría esperar. No se trata de estar todo el día riéndonos a carcajadas, pero sí de transmitir una imagen sonriente y optimista. A nadie le gusta llegar a un sitio como cliente y notar que el equipo que nos atiende se lleva mal, no se habla, y encima nos lo proyecta a nosotros como clientes.

La energía positiva ha de ser una marca de nuestro equipo, constante, pase lo que pase. Esta habilidad, si la tenemos interiorizada, la trasladaremos a nuestros socios, y daremos un valor añadido a nuestras instalaciones, a nuestras actividades, y a nuestra tienda de material deportivo. Lo más importante siempre son las personas, y si mantenemos como equipo una actitud positiva y optimista, podremos subsanar otros problemillas del día a día, siendo mucho más fácil afrontarlos.

“Si algo caracteriza a un equipo profesional es la alta capacidad de reacción”

Asertividad

Esta habilidad quizá es la más desconocida, y la que más dificultad presenta de llevarla a cabo. Significa saber decir ‘no´ o sí‘ cuando toca, o es necesario. Aunque de entrada lo parezca, no está reñida con las otras, y es totalmente compatible y complementaria: podemos tener buena comunicación con los compañeros, mantener una actitud positiva, ser proactivos, pero a la vez tener esa seguridad de saber decir de forma adecuada un ‘no’ a un compañero nuestro, o a uno de nuestros socios.

Esta habilidad requiere de mucho entreno, igual que todas las actividades que realizamos en nuestro centro, pero cuanto más la practiquemos, más la dominaremos y nos servirá para salir airosos de determinadas situaciones, sin que nadie salga molesto ni perjudicado. Es una forma ecológica de evitar malentendidos, de aclarar las cosas, y de decir todo lo importante respetando siempre al otro. Como siempre, es válido tanto para usarla con nuestros compañeros, como con nuestros socios.

¿Para qué nos sirven todas estas habilidades?

Para trabajar en equilibrio dentro del centro, disminuyendo el estrés, los malentendidos, mejorando nuestra salud emocional, creando un buen ambiente de trabajo. ¿Y dónde repercute todo esto? Trasladándolo a nuestros socios, que verán armonía cuando entren a realizar sus actividades, información clara, actitud positiva, y un equipo profesional que sabe estar atento a las necesidades de sus clientes, las tiene en cuenta y trabaja para satisfacer y fidelizar a su cliente.

Es así como debemos trabajar día a día, no vale estar un día teniendo presente todas estas habilidades, y luego desistir. Igual que en el deporte, todas las habilidades personales requieren de entrenamiento y constancia, y no se consigue su plenitud ni en un día, ni en dos. ¡Cuanta más las entrenemos, más interiorizadas estarán, y ya las usaremos de forma inconsciente, sin ningún esfuerzo, esa es la clave del éxito!

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