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“Se pueden entrenar aspectos específicos de un deporte sin necesidad de repetir ejercicios”

Empieza la cuenta atrás para la celebración de las III Jornadas de Entrenamiento FIDIAS se realizarán en Málaga el 28 y 29 de octubre. Una ocasión imprescindible para escuchar en directo a grandes profesionales del deporte a nivel nacional y a doctores especializados en este ámbito deportivo.

De la mano de Lolo García, Máster en Alto Rendimiento Deportivo y en Fisiología y Neurociencia y ponente en esta jornada, body LIFE entrevista en exclusiva a la Dra. Carlota Torrents, máster en Alto Rendimiento Deportivo y miembro del Grupo de Investigación Sistemas Complejos y Deporte, una de las protagonistas destacadas del cartel de esta cita inaudible para los profesionales del deporte.

body LIFE: En un artículo que publicasteis el pasado año—“Sport science integration: An evolutionary synthesis”—comentáis la necesidad de integrar las diferentes disciplinas de las ciencias del deporte a través de la teoría de los sistemas dinámicos ¿en qué consiste exactamente esta teoría y por qué es válida para la unificación de diversas especialidades?

La teoría de los Sistemas Dinámicos es una teoría matemática, que pretende explicar como cambian los sistemas dinámicos en el tiempo. Cualquier sistema vivo es un sistema dinámico que cambia de forma no lineal, por lo que pretender estudiarlos como si tuvieran un comportamiento estático o lineal no ayudará a explicar realmente cómo se producen los cambios en este tipo de sistemas. Muchos principios de comportamiento son comunes a todo tipo de sistemas dinámicos, y se dan en escalas muy diferentes (desde el comportamiento molecular hasta el comportamiento de un equipo).

Generalmente, las ciencias del deporte explican lo que le sucede al deportista en una escala concreta (los fisiólogos en una escala mucho más pequeña que los psicólogos, por ejemplo), pero los principios coordinativos entre todos los elementos que actúan en cada escala son comunes y las ciencias de la complejidad pueden ayudar a la integración de todas las especialidades.

b.L.: Por otra parte, en el libro “Complejidad y deporte” argumentáis que somos sistemas complejos pero no complicados, ¿podrías explicar la diferencia?

Ambos están formados por muchos elementos que interactúan, pero los complejos son capaces de autorganizarse, pueden adaptarse a los cambios de forma autónoma, mientras que los complicados no. Una máquina es un sistema complicado, si se estropea una pieza podemos cambiarla y poner otra igual, y la máquina funcionará como si nada hubiera sucedido. Pero si un jugador de baloncesto pierde un dedo de la

mano, no podremos ponerle otro dedo igual, pero posiblemente, con un periodo de adaptación, será capaz de lanzar la pelota con la misma precisión que antes del accidente, aunque evidentemente modificando su técnica de lanzamiento.

b.L.: Si realmente no existen patrones motores, ¿cómo somos capaces, a través de la práctica, de mejorar la realización de una tarea? ¿hay algún tipo de información que se almacene?

Las funciones cognitivas requieren coordinación entre zonas especializadas del cerebro y esta coordinación depende del contexto en el que se producen estas funciones. Con la práctica se estabilizarán patrones coordinativos (que pueden incluir redes neuronales coordinadas con las funciones motoras, fisiológicas…), pero de una forma flexible. De hecho, la experiencia ayudará a que los patrones coordinativos pierdan rigidez, y sean estables pero con capacidad de adaptación.

b.L.: En el entrenamiento, es bastante habitual la utilización de recursos verbales que invocan un control consciente de movimiento (ej. baja la cadera, aprieta el abdomen, mira hacia delante…) ¿crees que es necesario que se abandone el uso de instrucciones que tiene como objetivo marcar de manera específica los pasos que deben darse para la realización de un ejercicio?

Yo no creo que haya que abandonar nada que a alguien le resulte efectivo. Desde nuestra infancia nos han enseñado así, y eso nos puede dar seguridad. No creo que ningún entrenador o ningún maestro pueda hacer bien su trabajo si no cree en la metodología que está utilizando. Por eso es importante cambiar la mirada, como vemos a nuestros deportistas, antes que pretender cambiar la metodología. Otra cosa es si realmente es más efectivo ese tipo de instrucción que el hecho de crear el contexto adecuado para que emerja el comportamiento que nos interesa entrenar. También dependerá del tipo de práctica.

Hay deportes en los que lo importante es el resultado de nuestra acción, pero no como se realiza la acción. Ahí son muy evidentes las ventajas del cambio de paradigma y de la metodología en concreto. En cambio, hay otros en los que si que es importante seguir unos criterios de forma, que no tienen porqué coincidir con la efectividad del movimiento. Por ejemplo, estirar las puntas en la natación sincronizada no va a ayudar a la nadadora a elevar más la pierna por encima del agua, pero el código así lo determina. Ahí creo que es imprescindible una instrucción verbal cuando la nadadora olvida estirar las puntas.

Las instrucciones también me parecen imprescindibles cuando estamos realizando técnicas corporales basadas en la consciencia corporal, como el yoga, en las que el practicante activa la musculatura interna sin referencias en el entorno. No obstante, incluso en este tipo de trabajo, las consignas basadas en la metáfora, en imaginar que hay un entorno concreto (imagina que tienes un globo que se eleva desde tu cuello), suelen ser mucho más efectivas que la instrucción concreta de activar un músculo o un grupo de músculos de forma consciente. Es más efectivo dejar que el cuerpo se organice para ejecutar una función, para conseguir un efecto en el entorno, aunque sea imaginado.

b.L.: Los entrenadores, ya sea para la búsqueda de la mejora de rendimiento o de recuperación de lesiones, cada día le dan más importancia a aspectos no relacionados con el entrenamiento, como puede ser—por nombrar algunas— la alimentación, el descanso o el estado emocional. Sin embargo, se sigue recurriendo con bastante frecuencia a ejercicios de musculaturas aisladas con el objetivo de que luego mejore el funcionamiento del sistema completo. ¿Crees que tienen cabida este tipo de estrategias o por el contrario, debemos trabajar siempre con ejercicios que fomenten la coordinación intermuscular?

Supongo que te refieres a un trabajo de gimnasio, repetitivo y descontextualizado. Como siempre, no todo sirve para todos, pero nuestro comportamiento depende del entorno y tener un músculo más hipertrofiado no significa que luego se vaya a lanzar con más precisión un balón al jugador que está mejor posicionado. Por eso soy partidaria de intentar contextualizar la práctica, y, en el caso que se considere imprescindible un trabajo de gimnasio, que éste sea lo más variado posible y basado en movimientos funcionales. Levantar una barra cientos de veces con un ángulo concreto hipertrofiará ciertos grupos musculares, pero el movimiento deportivo prácticamente nunca será en ese ángulo concreto, por lo que incluso puede ser un estorbo haber estabilizado tanto ese tipo de movimiento.

b.L.: Basta con pasearse una tarde por un centro deportivo para observar multitud de entrenamientos que buscan “afianzar patrones motores” mediante la repetición y evitación de errores. ¿qué opinión te merecen estos métodos de entrenamiento? ¿crees que hay una alternativa más efectiva para la mejora de rendimiento?

Yo era gimnasta y me pasé la vida repitiendo, como la mayoría de todos nosotros. Como he dicho antes, todo depende de para qué se use cada tipo de entrenamiento. Creo que a una gimnasta no le queda otra que repetir las coreografías hasta que salgan sin fallar, pero eso no significa que las entrenadoras no deban buscar variaciones en determinados parámetros para que la gimnasta consiga realmente estabilizar la ejecución de esas coreografías. Otra cosa es también cómo se aprenden los diferentes elementos, la metodología usada en la iniciación del deporte o como se mejora la condición física en ese tipo de deportes.

Ahí no me parece para nada imprescindible el hecho de repetir ejercicios. En los deportes basados en la improvisación, como lo es cualquier deporte de oposición o cualquier deporte en entornos cambiantes (como el deporte en el medio natural), la utilidad de las repeticiones descontextualizadas sí que me parecen poco efectivas, o incluso pueden ser contraproducentes, ya que estabilizan patrones que no se van a producir nunca en competición. Existen muchas propuestas de entrenamiento que se basan en la modificación de los constreñimientos, en la variación del contexto para que emerja el comportamiento deseado. También está la propuesta del aprendizaje diferencial, que propone entrenar siempre mediante variaciones.

b.L.: En cuanto a la introducción de variabilidad en el entrenamiento, ¿cómo pueden convivir dentro de una sesión de entrenamiento variabilidad y especificidad?

Se pueden entrenar aspectos específicos de un deporte sin necesidad de repetir ejercicios. El objetivo del entrenamiento será que el deportista consiga estabilizar un comportamiento efectivo, y ser efectivo significa ser capaz de adaptarse a los cambios incesantes del entorno sin perder la funcionalidad.

b.L.: Por último, ¿podrías recomendar algún libro interesante sobre esta temática de los sistemas dinámicos complejos?

En castellano hay pocos libros que tratan esta temática, pero recomendaría el de Rafel Pol, la preparación ¿física? en el fútbol.

 

 

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