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¿Por qué la pirámide nutricional ha dejado de tener sentido?

Tras los numerosos avances de la ciencia de la alimentación en los últimos 10 años, aún nos seguimos preguntando porqué se sigue apostando por la pirámide nutricional como guía alimentaria para fomentar una alimentación saludable. Desde que la Escuela de Salud Pública de Harvard presentara “El Plato saludable” como herramienta para comer de forma saludable, las propuesta de cambio de la pirámide de los alimentos no tienen sentido.

“El Plato Saludable” la alternativa de la Escuela de Salud Pública de Harvard.

La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) publicó en marzo de 2017 los nuevos cambios de la pirámide nutricional incluyendo, entre otros aspectos, la actividad física, el equilibrio emocional, el balance energético y las técnicas culinarias como ejes de un estilo de vida saludable relacionados con la alimentación. Si bien es cierto que son aspectos estrechamente vinculados con una alimentación saludable, nos parecen recomendaciones muy generalistas y poco definidas. Pero si nos centramos en la parte nutricional, aquí aún queda mucho por cambiar.

La base de la pirámide

En primer lugar, no entendemos por qué los farináceos y derivados de cereales siguen estando en la base de la pirámide alimentaria cuando las recomendaciones dietéticas más actuales priorizan el consumo de frutas, verduras y hortalizas en nuestras ingestas principales. Como hemos comentado anteriormente, la Escuela de Salud Pública de Harvard apostó por el plato saludable donde las frutas y las verduras ocupan el 50% de nuestro plato. Recordemos, que el consumo de frutas y verduras está relacionado con la prevención de enfermedades como la diabetes, la hipertensión, la obesidad, números cánceres y las enfermedades cardiovasculares. Es por ello, que deberían de aparecer en la base de la pirámide nutricional. Sin embargo, sí que hay que destacar positivamente que la presencia de estos alimentos ricos en hidratos de carbono se proponga integrales y no refinados como en la anterior pirámide.

Consumo de lácteos

En segundo lugar, las recomendaciones del consumo de lácteos han variado en los últimos años. Actualmente se centran en limitarlo a 2 raciones al día (1 vaso de leche equivale a dos yogures), no hasta 3 como indican en la nueva pirámide. Si lo que nos preocupa es la ingesta de calcio, hay más alimentos que nos lo proporcionan diariamente como son los frutos secos, algunas verduras de hoja verde y las legumbres. En cuanto al queso, si bien es cierto que es un derivado lácteo, las propiedades nutricionales no son parecidas a las de la leche o al yogur, ya que se trata de un alimento rico en grasas saturadas (poco saludables) y sal. ¿Por qué lo ponen en el mismo nivel siendo que vivimos en una población con una ingesta elevada de alimentos ricos en sal?

¿Qué proteínas ingerir?

En tercer lugar, se sigue poniendo en el “mismo saco” a las proteínas de origen vegetal y las de origen animal. Conviene potenciar más el consumo de las primeras por su procedencia, por su alto contenido en fibra y por no tener colesterol, además de ser bajas en grasa, a excepción de los frutos secos en los que predomina la grasa insaturada (saludable). Asimismo, no queda muy bien definido cuando dice de 1-3 al día, ¿de qué: de carne, de pescado, de legumbres, de huevos, de frutos secos? Bien es cierto que la carne que se indica es tipo ave, que tienen menos grasas saturadas.

Carnes rojas y procesadas: su relación con el cáncer

En cuarto lugar, se aconseja por igual el consumo de carnes rojas y carnes procesadas, pero ¿realmente son lo mismo? Desde que el año pasado el Instituto Estadounidense de Investigación sobre el cáncer (IARC) publicara una monografía sobre la relación del consumo de este tipo de carnes con la aparición de distintos tipos de cánceres su consumo debe reducirse y en el caso de las carnes procesadas evitar su consumo en el día a día. Por tanto, deberían de estar en diferentes escalones.

Bebidas fermentadas: cuanto menos mejor

En quinto lugar, resulta sorprendente que siga apareciendo en la pirámide nutricional las bebidas fermentadas, como el vino y la cerveza, indicando consumo opcional, moderado y responsable en adultos. Pero ¿qué es moderado y responsable? Las últimas investigaciones relacionan el consumo de alcohol con diversos tipos de cánceres, incluso en cantidades pequeñas y la Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja “Cuanto menos mejor, y cuanto más peor”.

El consumo opcional del azúcar

En sexto lugar, en la cúspide de la pirámide siguen apareciendo los alimentos ricos en azúcar como la bollería, golosinas, pero ¿dónde están las bebidas azucaradas, y las galletas, y los cereales de desayuno? ¿Tiene sentido seguir indicando en la pirámide nutricional consumo opcional, ocasional o moderado de alimentos azucarados cuando la OMS redactó un informe indicando su estrecha relación con el sobrepeso y la obesidad y limitando su consumo a menos de 25 gramos al día? Pensemos que en el momento en el que se recomienda un consumo moderado de un alimento, empiezan a surgir debates en torno a qué se considera moderado. Desde nuestra experiencia como dietistas-nutricionistas en consulta clínica, conviene que la población sea consciente de lo que proporcionan estos alimentos y trabajen el porqué de su ingesta ya que la mayoría no tienen la capacidad de controlar su consumo por causas emocionales.

Suplementos nutricionales: ¿hablamos de alimentos?

Y en séptimo lugar, ¿Por qué ponen una banderita arriba del todo indicando el consumo individualizado de suplementos nutricionales cuando no hay evidencias sólidas de la utilidad de la mayoría de este tipo de productos y no se consideran alimentos? Recordemos que seguir una dieta saludable y equilibrada, excepto si se tiene una patología correctamente justificada o se sigue una alimentación vegetariana o vegana, asegura el aporte de todos los nutrientes necesarios para un correcto funcionamiento del cuerpo a través de los alimentos. Su inclusión puede llevar a ciertos sectores de la población a consumirlos sin necesidad y sin saber realmente lo que consumen simplemente porque aparece en la pirámide de manera oficial.

Con todo esto, nuestro objetivo como dietistas-nutricionistas ha sido hacer una reflexión sobre la nueva pirámide de los alimentos recientemente publicada y dar un enfoque crítico sobre aquellos alimentos que aún siguen estando en la pirámide y tendrían que desparecer al no cumplir con los criterios de la alimentación saludable con predominio de alimentos de origen vegetal, como son los azúcares, alimentos ricos en grasas (carnes rojas, carnes procesadas), sal (quesos) y alcohol.

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