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Más que un Box, una comunidad

Una idea, un equipo y muchas ganas. Así es como nacen la mayoría de proyectos, pero La Huella Crossfit es diferente, algo fuera de lo común. Detrás de esta marca encontramos esfuerzos, resultados, integración, superación y motivación. En definitiva, una gran comunidad que les ha permitido en tan solo 2 años posicionarse como uno de los mejores Box de la ciudad de Barcelona.
Equipo de coaches de La Huella Crossfit en Barcelona.

La Huella Crossfit nace de la búsqueda de formas no convencionales y funcionales de entrenamiento, en 2012 en Italia, donde establecen su primer Box. Tres años después, en julio de 2015, aterrizan en el centro de Barcelona abriendo el pri-
mer La Huella Crossfit de la ciudad. Al proyecto se suma finalmente, en julio de 2016, La Huella Montjuic, el primer outdoor Box de Cataluña.

La Barcelona más trendy ha sido un punto clave de la aparición de La Huella Crossfit en la ciudad, pero no el más importante. Su sello distintivo se encuentra en el interior: su equipo, formado por seis grandes profesionales del entrenamiento y su lema, “It’s all about community”.

Por y para la comunidad

“Nos gusta tratar muy personalmente a los atletas (así es como llaman a sus clientes). Todos sabemos que es un negocio y se tienen que pagar las cuentas, pero intentamos que vengan y se sienten como en casa. Por eso tenemos un espacio en el Box que parece un comedor, siempre estamos alguno de los socios en el centro, intentamos conocer todos sus nombres, entrenamos con ellos…”, explica uno de sus socios, Juan Pistone.

La comunidad se forma, según nos cuenta Juan, desde el minuto cero. Escucharles, darles un espacio en el que se sientan cómodos y seguros, empezar las sesiones en el nivel adecuado…

Todo suma para formar la tan preciada comunidad. Después, le llega el turno a la comunicación, la cuál debe ser constante e inmediata. “Se trata de trabajar mucho la comunicación, usando las redes sociales, informando en el blog, con respuestas inmediatas a los e-mails… No solo por parte de los responsables, sino de todos los que trabajamos aquí”.

Comunidad de La Huella Crossfit.

Este contacto directo y más personal se consigue también gracias a los eventos que realizan. Por ejemplo, tomarse una simple cerveza después de terminar un entrenamiento con todos los compañeros, o la organización de competiciones internas, como la realización de eventos de una jornada con work outs, workshops y comida para la comunidad.

En tan solo 2 años, los que hace que abrieron su primer Box en Barcelona, La Huella ha organizado 14 eventos: “Hacemos eventos para conocernos. Cualquier cosa que genere comunidad para compartir alegrías y no simplemente sufrimientos. Otra cosa es lo que pasa entre ellos mismos, con sus propios medios. Existen grupos privados del Box que se juntan para participar en actividades populares, ir a cenar…”, apunta Juan Pistone.

La conexión se genera bastante rápido. Según Juan, se trata de una relación de amor/odio. Si en el primer mes de entrenamiento logran engancharse se convierten directamente en un miembro más de la comunidad.

Las diferencias con el gimnasio

El modelo de negocio es distinto al del gran gimnasio: “Ellos buscan la rentabilidad a partir del volumen. Conseguir el mayor número de personas para llenar sus salas todas las horas del día. Nuestra inversión es menor y también nuestra relación con los atletas. Buscamos un número máximo de personas por sesión que no supere los 16 integrantes, para que el entrenamiento sea adecuado y les podamos enseñar”, señala Pistone.

Según Juan, muchos gimnasios se han adentrado en la aventura de crear sus propias salas de entrenamiento funcional sin darles el valor que precisan: “Lo primero que nota la persona que entrena en un Box es que el entrenamiento es más eficiente. El que es fanático del gimnasio no lo vas a mover. Pero a las personas que les cuesta entrenar o que están acostumbradas a deportes de equipo, cuando llegan a un Box encuentra lo que buscaban: la mezcla del sufrimiento que tiene esforzarse físicamente y la satisfacción que tiene entrenarse en un grupo, conseguir resultados… Hacemos que la gente se sienta bien”.

A diferencia de otro tipo de instalaciones deportivas, el perfil es más masculino que femenino. En su caso estaríamos hablando del 70% masculino, frente al 30% femenino. La edad también es otra de las diferencias principales respecto a otros centros, la mayoría es gente joven alrededor de los 30 años.

Eventos más allá del Crossfit.

Otro aspecto importante a destacar es su pasado deportivo. El 60% de media, viene de practicar otras disciplinas deportivas, principalmente en equipo, y el 40% restante lo conforma gente que no había hecho nunca antes ejercicio físico de forma regular y que en estas instalaciones ha encontrado la motivación que andaba buscando.

También la formación es importante y son muy estrictos con ella: “Tenemos cursos de iniciación para que los nuevos integrantes aprendan los movimientos fundamentales. Pensamos que cual-
quier persona puede hacer Crossfit®, pero que necesita un camino. Es como aprender un idioma. Si voy a un curso ya iniciado es difícil que me incorpore como es debido a él”.

La comunidad de la Huella está formada en Barcelona por 300 atletas en la que los socios fundadores son el núcleo. Un número de integrantes, que según ellos, es el adecuado para que les permita ser capaces de conseguir un entrenamiento óptimo. La clave está en no sobrepasar los límites de la capacidad, sobre todo en las horas pico, algo un poco más costoso de con-
seguir. También como comentábamos antes está el hecho de involucrarse con la comunidad. Que sus responsables estén en algunas clases como un participante más.

Sin olvidarnos, de otro de los puntales; la imagen de marca y el tratamiento que hacen de ella: “Creemos en la diferenciación por marca. Somos cuidadosos con todo lo que comunicamos y nos ayudamos de profesionales expertos en ello”, afirma su responsable.

El turismo interbox

El hecho de que Barcelona sea una ciudad turística les ha beneficiado en muchos aspectos, sobre todo en su difusión internacional. Porque la comunidad CrossFit®, a diferencia de otras, se interesa por viajar y buscar un Box para entrenar en las localidades en las que aterriza.

“El concepto del Drop in es muy común en todos los Box. Una persona que llega de cualquier ciudad y quiere entrenar puede hacerlo casi de inmediato, ya que el método Crossfit® se basa en unos estándares de entrenamiento”, comenta Pistone. Esto hace que el La Huella reciba una media de 3 personas a la semana procedentes de otros países, sobre todo en temporada alta.

Por este motivo, se plantean en un futuro próximo crear un proyecto que les permita ser un referente no solo de este método de entrenamiento, sino también de un estilo de vida saludable. Para ello están valorando algunas ideas que les ayuden a hacer posible esta fusión de comida sana, turismo y ejercicio físico.

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